Increíble como fluye la información dentro de ti,
mezclándose con tus sentimientos, haciéndolos parte de tus palabras, esas que
salen tan fácil cuando algo te toca alguna fibrita escondida muy dentro de ti,
quizá debajo de la ropa, o quizá debajo de la piel. Puede jugar con tus
debilidades, con tus inseguridades y salir a flote intentando defenderte de lo
que tú crees que es un peligro, puedes herir con ellas cuando lo único que
intentas es que no te hieran a ti. Nohay nada más humano.
Lo que crees saber de
ti, lo que crees analizado de tu vida en
largas noches en las que has estado sola, tan sola y tan oscuro. Preguntándote
tantas cosas sobre las personas, por qué hacen lo que hacen, por qué piensan lo
que piensan y por qué sienten lo que sienten, creyéndote tú también humana, una
humana muy pequeña que acaba de llegar al mundo y que no sabe cómo funcionan
las cosas.
Increíble el poder de asombrarte cada día de ti misma, del
mundo, de las injusticias, de los problemas, del día a día de personas que
parecen tan diferentes y en definitiva son tan iguales a ti. Increíble el poder
de ponerte en otras situaciones, de empatizar con otras personas que no
sienten, ni piensan ni hacen lo que tú.
Y seguir sin entender tantos por qués .