viernes, 12 de septiembre de 2014

De escribir

Dicen, y yo también lo pienso, que se escribe mejor cuando algo duele. En estos momentos mis dedos no son capaces de poner en orden, de nombrar, lo que pasa dentro de mi cabeza. Ni tampoco, por supuesto, lo que siente el corazón. Quizá existen umbrales de dolor, y si los sobrepasas ni siquiera puedes describirlo. Son días díficiles, y encima llega el otoño.

jueves, 28 de agosto de 2014

De vuelta

La princesa dormida ha vuelto a su castillo vacío. De tantas y tantas noches, de tantas y tantas lágrimas.

miércoles, 27 de agosto de 2014

Duele



Nunca pensé que llegara este momento. Este momento que he temido tanto, cuando debajo de la ropa y mucho mucho más abajo duele tanto la vida que te están quitando. Duele tanto saber que se te ha escapado, así sin más, eso por lo que tanto habías luchado, tanto habías regalado y tanto habías soñado. Eso, lo que sea, que te ha quitado el sueño y te ha dado la vida y la alegría, lo que más querías en el mundo. Viendo que se desmorona, duele, y vaya si duele. Duele mucho, duele fuerte.

Y esta vez también duele diferente, sin duda duele con más intensidad y con más persistencia, porque esta vez duele todo tanto, todo. Otras veces sabes que el dolor va a pasar, que tarde o temprano se va a esfumar, que te has hecho o te han hecho daño en ese pedacito de piel, ese que ahora arde pero que pronto sanará. Esta vez el dolor es muy diferente, es un dolor general, constante y por momentos muy agudo, tanto que parece que el corazón va a salirte del pecho. El corazón, ese que todo sabe sobre dolor, y tanto calla. Ese que a todos nos han partido alguna vez. Y hoy me ha tocado a mi, otra vez.

lunes, 14 de enero de 2013

Música



Tú suenas más a canciones decadentes y un poco tristes. Suenas a tardes negras de lluvia y frío. Algunas notas hablan de amor, la mayoría del des-, de esa encrucijada en la que nos vimos durante ¿cuántos años? de indeciones y dudas. Aún así cada vez que se asoman las primeras notas las reconozco y las quiero, no me hacen recordar lo malo, la música endulza todos los momentos tristes. 

Él suena a alegría, a risas, a festivales y a garitos salmantinos, algunos oscuros y otros no tanto. A veranos y a inviernos, a viejas leyendas. Suena a rock y a canciones que me da igual que quieran decir, hablan de nosotros. Suena a horas de coche para comernos el mundo juntos y suena a cama, mordiscos y deseo. A los buenos momentos y a los mejores, a lo que queda por venir. A pensar en positivo y a bailar hasta la madrugada. Ya todo me suena a ÉL, el que ha cambiado la banda sonora de mi vida.

lunes, 24 de diciembre de 2012

Releyendo



Es cierto que ya no escribo tanto como antes, pero es que todo lo que tengo que decir se lo digo a ÉL, con los ojos, con la boca, con la voz y con las manos. 







Tengo que dejar de recortar fragmentos de textos completos... es como ocultar la verdadera historia. 

miércoles, 21 de noviembre de 2012

Increible



Increíble como fluye la información dentro de ti, mezclándose con tus sentimientos, haciéndolos parte de tus palabras, esas que salen tan fácil cuando algo te toca alguna fibrita escondida muy dentro de ti, quizá debajo de la ropa, o quizá debajo de la piel. Puede jugar con tus debilidades, con tus inseguridades y salir a flote intentando defenderte de lo que tú crees que es un peligro, puedes herir con ellas cuando lo único que intentas es que no te hieran a ti. Nohay nada más humano.

Lo que crees saber de ti, lo que crees analizado de tu vida  en largas noches en las que has estado sola, tan sola y tan oscuro. Preguntándote tantas cosas sobre las personas, por qué hacen lo que hacen, por qué piensan lo que piensan y por qué sienten lo que sienten, creyéndote tú también humana, una humana muy pequeña que acaba de llegar al mundo y que no sabe cómo funcionan las cosas.

Increíble el poder de asombrarte cada día de ti misma, del mundo, de las injusticias, de los problemas, del día a día de personas que parecen tan diferentes y en definitiva son tan iguales a ti. Increíble el poder de ponerte en otras situaciones, de empatizar con otras personas que no sienten, ni piensan ni hacen lo que tú.




Y seguir sin entender tantos por qués .

sábado, 22 de septiembre de 2012

(19)

Este Septiembre no es de vuelta. No es de Salamanca aunque las ganas están ahí más que nunca. Es un Septiembre diferente, de echar de menos, de comienzos, de la "nueva vida", de cambios de ciudad y de personas. Empieza un otoño nuevo e imprevisible.
Menos mal que algún ancla llevo conmigo para no perderme demasiado.